Erika N, madre del esposo de la exreina de belleza Carolina Flores, fue capturada en Venezuela después de huir de México, donde se le acusa de disparar contra su nuera en un departamento de Polanco. La detención ocurrió el miércoles 29 de abril gracias a una colaboración entre la Interpol, la Fiscalía de México y autoridades venezolanas.
Resistencia durante la aprehensión
Según reveló el corresponsal Norberto Mazza, la mujer de 63 años se opuso a su captura en territorio venezolano.
Ella se negó a ser detenida. Dijo que por qué, que estaba en otro país, que no tenían autoridad como para detenerla por un delito que ella no había cometido. Incluso lo negó
, expresó el comunicador. Inicialmente fue retenida por desacato y por negarse a identificarse, medidas que sirvieron para aguardar la activación de la alerta roja de Interpol.
Huida y refugio de lujo
El reporte indica que la sospechosa abandonó la escena del crimen en la Ciudad de México apenas 19 minutos después del ataque, llevando sus maletas en un taxi. Al día siguiente salió del país, haciendo escala en Panamá antes de llegar a Venezuela. Su escondite fue un departamento de lujo rentado a través de Airbnb en la exclusiva zona de El Cigarral, ubicada en el municipio El Hatillo de Caracas.
Se informa que el hijo de la acusada, esposo de la víctima, presentó la denuncia un día después del suceso, lo que habría dado tiempo a su madre para escapar. La mujer ahora enfrenta un proceso de extradición a México, donde sería juzgada por el delito de feminicidio. De ser declarada culpable, la pena podría oscilar entre 35 y 70 años de prisión.