Un movimiento telúrico de magnitud 6.1 sacudió este lunes la zona occidental de Cuba, con un epicentro localizado a unos 104 kilómetros de Mantua, en la provincia de Pinar del Río, según reportó el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El temblor, que se originó a una profundidad de aproximadamente 10 kilómetros, fue claramente percibido en múltiples puntos del país caribeño, incluyendo la capital, La Habana, donde numerosas personas evacuaron edificios y viviendas de manera preventiva.
Repercusiones más allá de la isla
Los efectos del sismo se extendieron más allá de las fronteras cubanas. Residentes en ciudades del sur de Estados Unidos, como Miami, Fort Lauderdale y Orlando, en Florida, reportaron haber sentido el movimiento. En la zona turística de Orlando, algunas atracciones de parques temáticos fueron detenidas temporalmente para realizar revisiones de rutina.
En México, habitantes de Cancún y otras localidades de la costa caribeña también manifestaron haber percibido leves movimientos. Autoridades de protección civil en ambos países realizaron monitoreos sin detectar afectaciones de importancia.
Testimonios y evaluación de daños
Carmel Delgado, una economista de 47 años, describió su experiencia: “Al principio solo sentí mareo; no se me ocurrió que fuera un terremoto, nunca había experimentado algo así”. Y añadió: “Pero en cuanto nos dimos cuenta de lo que podía ser, salimos rápidamente”.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado víctimas mortales ni daños materiales de consideración, aunque continúan evaluando el impacto total del evento sísmico.
Contexto sísmico histórico en Cuba
Aunque la actividad sísmica en Cuba suele concentrarse en la región oriental, el occidente de la isla también ha registrado eventos significativos a lo largo de la historia. En abril de 2020, un sismo de magnitud 6.0 ocurrió cerca de la costa sur de Pinar del Río.
Otro temblor, de magnitud 5.1 en junio de 2021, provocó evacuaciones en la provincia de Artemisa. Más recientemente, en febrero de este año, un fuerte terremoto en el mar Caribe se sintió en una amplia zona del territorio cubano.
El sismo de este lunes se suma a otro evento de gran intensidad registrado en marzo en el oriente del país, haciendo de 2026 un año con notable actividad sísmica para Cuba. Los registros históricos señalan que la región occidental ya experimentó un sismo de magnitud cercana a 6.0 a finales del siglo XIX.