El Servicio de Administración Tributaria (SAT) precisó que la propuesta de establecer un tope a las deducciones para el sector empresarial se aplicaría exclusivamente a aquellas compañías que reporten utilidad fiscal durante el ejercicio correspondiente.
Esta medida se encuentra sujeta a la aprobación del proyecto de Presupuesto para 2027. De concretarse dicha reforma, las empresas enfrentarían la obligación de pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) basándose en un mínimo del 3.3% de sus ingresos totales a partir del próximo año.
Implicaciones fiscales para 2027
La aclaración del organismo fiscal busca delimitar el alcance de la medida, asegurando que el mecanismo de restricción de deducciones no impacte a las entidades que no generen ganancias fiscales. El ajuste busca modificar la base sobre la cual se calcula la carga tributaria para los negocios que operan con superávit.