La aplicación móvil de Banco Santander presentó intermitencias técnicas este viernes, afectando el acceso de miles de clientes en diversas regiones del país, justo en una fecha clave de pago de la segunda quincena de enero. Los problemas generaron oleadas de reclamos en redes sociales, donde los usuarios denunciaron imposibilidad para iniciar sesión y errores recurrentes al intentar conectarse, incluso cuando contaban con conexión estable a internet.
Impacto nacional y principales afectaciones
La falla se propagó desde horas matutinas y tuvo un alcance extendido a lo largo del territorio mexicano. Las zonas más afectadas incluyeron la Ciudad de México, el Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Mérida y Tijuana. La mayoría de los reportes se concentraron en el bloqueo del inicio de sesión tanto en la app como en la plataforma web del banco.
Además, algunos usuarios reportaron complicaciones al realizar pagos o acceder a servicios en línea desde sus computadoras. El mensaje de error más común fue:
“Por el momento no puedes continuar. Por favor intentalo más tarde”
, lo que generó confusión y frustración entre quienes necesitaban operar con urgencia.
Respuesta oficial y contexto del servicio
El banco emitió un comunicado reconociendo la situación y señaló que su personal técnico estaba trabajando para restablecer la funcionalidad del sistema. Santander exhortó a los usuarios a mantener la calma, aunque no proporcionó un tiempo estimado para la normalización total del servicio.
La interrupción ocurre poco después de que la institución anunciara la eliminación de comisiones en transferencias internacionales desde su aplicación, una medida que amplía el uso digital de sus servicios. Sin embargo, la caída evidenció las limitaciones del sistema ante picos de tráfico.
Situación general en el sector financiero
La incidencia en Santander coincidió con fallas similares reportadas en otras entidades, como Scotiabank, que también enfrentó interrupciones en su plataforma digital el mismo día. Estos eventos simultáneos pusieron en evidencia la vulnerabilidad de los sistemas bancarios mexicanos durante periodos de alta demanda. La dependencia creciente de servicios móviles para operaciones financieras hace que cualquier falla técnica tenga un impacto directo en la vida diaria de los usuarios.