La Secretaría de Salud hizo oficial la prohibición del uso del colorante rojo 3, conocido como eritrosina, en la producción de alimentos en México, estableciendo un plazo de dos años para que las empresas reformulen sus productos y agoten inventarios.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) fundamentó la medida en estudios científicos que revelan que el consumo promedio en el país duplica la ingesta diaria máxima recomendada por organismos internacionales. El límite sugerido es de 0.1 miligramos por kilo de peso corporal, mientras que en México se alcanzan 0.231 miligramos.
Impacto en la industria alimentaria
La restricción afectará a una amplia gama de productos que actualmente incorporan este aditivo, incluyendo helados, sorbetes, leches saborizadas y fermentadas, licores, bebidas alcohólicas preparadas, cocteles, bebidas saborizadas, jarabes, harinas, cereales, semillas comestibles, polvos para gelatinas y goma de mascar.
La decisión, publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 28 de mayo, se anticipó hace más de seis meses cuando la Cofepris anunció que evaluaba su prohibición debido a un riesgo considerado inaceptable para la población.
Fundamento científico y antecedentes
La determinación se basa en investigaciones que, aunque realizadas en animales, mostraron la aparición de tumores en ratas expuestas a excesos de eritrosina. Las autoridades sanitarias señalaron que, a pesar de no existir evidencia directa de que ocurra lo mismo en humanos, no están dispuestas a asumir ese riesgo potencial.
Esta medida coloca a México en línea con acciones similares tomadas en otros países, siguiendo específicamente el ejemplo de Estados Unidos, donde ya se ha prohibido este colorante por sus posibles efectos en la salud.