Artista exige reapertura de investigación sobre desaparición de tres jóvenes en Sinaloa

La actriz y presentadora Yolanda Andrade hizo un llamado público a las autoridades estatales y federales para que se reabra el caso de tres hombres desaparecidos en Culiacán, Sinaloa, en 1996, a través de un video difundido en redes sociales.

Exigencia a la presidenta

En su mensaje, Andrade se dirigió directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, instándola a intervenir en la situación de desapariciones en el país y a actuar con firmeza desde su cargo.

“Pónganse los pantalones, pónganse los pantalones, Claudia. Sí, como mujer, porque somos chingonas que otros cabrones. Saque la garra”,

expresó. También solicitó de manera específica:

“Le pido, por favor, que se reabra el caso de los tres desaparecidos de Las Quintas”.

Detalles del caso histórico

El hecho ocurrió el 30 de junio de 1996, cuando Abraham Hernández Picos, Juan Emerio Hernández Argüelles y Jorge Cabada Hernández desaparecieron en una vivienda de la colonia Las Quintas que pertenecía al padre de la artista. A lo largo de los años, los familiares de las víctimas han sugerido la posible implicación de elementos de seguridad en los hechos, sin que se haya llegado a una resolución judicial definitiva.

Andrade cuestionó la respuesta institucional a este tipo de casos, preguntando:

“¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el gobierno? ¿Dónde están las autoridades?”.

Manifestó su preocupación por la normalización de la violencia y exhortó a la sociedad a no permanecer indiferente.

Vínculo personal y llamado a la acción

La conductora vinculó su propio medio hermano con el caso, señalando:

“No puede mi corazón quedarse callado, yo no puedo ser cómplice de gente tan mala”.

Expresó su apoyo a las familias afectadas, declarando:

“Hay muchas madres que están sufiendo y las bendigo a todas esas señoras que están buscando sus hijos, que le piden a Dios que hagan algo las autoridades”.

Finalmente, hizo un llamado para restaurar la seguridad en su ciudad natal, Culiacán, lamentando:

“Mi querido Culiacán, que está bien lastimado, que le robaron a la infancia, las alas para salir, a caminar, a los plebes para andar en bicicleta”.

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