La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha respaldado la facultad del Instituto Mexicano del Seguro Social para suspender o cancelar pensiones cuando se detecten irregularidades, una medida que comenzará a aplicarse de manera estricta en abril de 2026. La resolución judicial permite al IMSS revocar beneficios obtenidos mediante la simulación de relaciones laborales o el registro de información falsa.
Perfiles afectados por la suspensión
Los trabajadores que perderán su pensión se dividen en cuatro categorías específicas. La primera incluye a personas que se dieron de alta mediante empresas que no existen o cooperativas fantasma con el único propósito de acumular semanas cotizadas sin una subordinación laboral real. También serán afectados quienes reciben una pensión por invalidez pero se han reincorporado ilegalmente al mercado laboral en puestos similares a los que originaron su incapacidad, sin informar al Instituto.
Otra categoría son los derechohabientes que perciben dos o más pensiones que legalmente no pueden coexistir, como ciertos esquemas combinados de viudez y orfandad que sobrepasan los límites establecidos. Finalmente, se incluye a los trabajadores registrados con salarios notablemente inflados durante su último año de cotización, con el objetivo exclusivo de aumentar el monto de su pensión, sin que dichos ingresos tengan sustento en su historial laboral previo.
Fundamento legal y consecuencias
La jurisprudencia de la Corte establece que el derecho a la seguridad social no es absoluto cuando se obtiene a través del fraude a la ley. La máxima instancia judicial determinó que el IMSS tiene el derecho de revisar y rectificar las pensiones ya otorgadas si se comprueba que el acto administrativo se basó en datos engañosos o falsos. Esta decisión busca proteger el patrimonio colectivo y garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones, asegurando que los recursos lleguen solo a quienes cumplieron legítimamente con los requisitos de semanas y aportaciones.
La fiscalización se ha reforzado con nuevos sistemas de cruce de información entre el IMSS y el Servicio de Administración Tributaria, lo que permite identificar inconsistencias en tiempo real. En casos graves, la pérdida del beneficio puede aplicarse de forma retroactiva, lo que podría derivar en la obligación de devolver los montos cobrados de manera indebida.
Recomendaciones para los afectados
Ante una notificación de suspensión o baja de la pensión, se recomienda actuar con rapidez y sin entrar en pánico. La ley otorga un plazo para presentar un recurso de inconformidad, donde el derechohabiente debe aportar pruebas documentales como contratos, recibos de nómina timbrados o declaraciones testimoniales que demuestren la realidad de la relación laboral y la ausencia de intención fraudulenta.
Es altamente aconsejable buscar asesoría legal especializada en materia de seguridad social, dado que las defensas deben ser técnicamente impecables ante el respaldo judicial con el que cuenta el Instituto. El IMSS ha habilitado ventanillas especiales en sus subdelegaciones para atender estos casos, aunque se advierte que si la baja es producto de una simulación detectada por los sistemas de inteligencia de datos, las probabilidades de revertir la decisión son bajas.
Información sobre pagos y procedimientos
De acuerdo con el calendario oficial, el pago de la pensión correspondiente a mayo de 2026 se realizará el lunes 4 de mayo, primer día hábil del mes. Los beneficiarios podrán acceder a su dinero mediante transferencia bancaria o directamente en ventanilla, según la modalidad que hayan elegido. Se sugiere planificar con antelación la visita a las sucursales bancarias, ya que los primeros días del mes suelen presentar una alta demanda.
En caso de no recibir el depósito en la fecha establecida, los pensionados pueden comunicarse al número 800 623 23 23, seleccionando la opción 3, o acudir personalmente a su Subdelegación o Unidad de Medicina Familiar para verificar el estatus del pago y solicitar la aclaración por depósitos no cobrados.