Dos días después de la neutralización de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como \u2018El Mencho\u2019 y considerado el narcotraficante más buscado en ambos lados del fronterizo, se llevó a cabo una reunión de alto nivel en Palacio Nacional entre autoridades mexicanas y estadounidenses para reforzar la colaboración bilateral en materia de seguridad. El encuentro contó con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum y la cúpula del Gabinete de Seguridad, incluidos los titulares de la Marina, el Ejército, Seguridad Pública, Gobernación y la Fiscal General. Por parte de Estados Unidos asistieron el embajador Ronald Johnson y la zar antidrogas, Sara Carter.
Un golpe simbólico y estratégico al crimen organizado
La muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ocurrida el domingo en una operación militar, ha sido calificada como el mayor éxito contra el crimen organizado en la historia reciente de México. Este hecho ha fortalecido la posición del país en las complejas relaciones con la administración de Donald Trump, que en meses recientes no descartó incluso una intervención militar en territorio mexicano para combatir a los cárteles. Tras el operativo, el gobierno mexicano reconoció públicamente el apoyo de las autoridades estadounidenses, aunque subrayó que la operación estuvo bajo liderazgo exclusivo de la Secretaría de la Defensa Nacional, reafirmando así la soberanía nacional.
“Socios soberanos”, fue como definió la relación bilateral el embajador Johnson, coincidiendo con la postura oficial de México. Sin embargo, Sara Carter ha mantenido un tono más confrontativo: durante una visita reciente a la frontera sur, afirmó:
\u201cSus d\u00edas est\u00e1n contados\u201d
, en referencia directa a los cárteles mexicanos.
Reivindicación política y tensión diplomática
En su discurso del Estado de la Unión, el presidente Donald Trump se atribuyó gran parte del mérito por la eliminación de \u2018El Mencho\u2019, declarando:
Hemos eliminado a uno de los m\u00e1s siniestros l\u00edderes de los carteles
. Repitió su habitual crítica sobre el control que ejercen los cárteles en \u201cgrandes partes de México\u201d, manteniendo así la presión diplomática. Esta retórica se inscribe en un contexto de ofensiva estadounidense en América Latina, evidenciada en un reciente documento de la Estrategia de Seguridad Nacional firmado por Trump, que revive una doctrina intervencionista del siglo XIX.
Entre las acciones recientes destacan el ataque militar contra Caracas que derivó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, así como la restricción petrolera impuesta a Cuba, que obligó a México a suspender sus envíos de crudo a la isla.
Avances en la cooperación bilateral
En medio de esta escalada geopolítica y con las elecciones intermedias en Estados Unidos en el horizonte, la agenda de seguridad entre ambos países se ha intensificado. La eliminación de \u2018El Mencho\u2019, facilitada por inteligencia estadounidense, representa el momento más destacado de esta alianza. No obstante, México ha acumulado otros logros: la entrega de una tercera remesa de más de 100 reos vinculados al crimen organizado a prisiones estadounidenses, así como la captura de objetivos prioritarios para el FBI, como el canadiense Ryan Wedding, acusado de tráfico de drogas y múltiples homicidios en EE.UU., y otro delincuente con orden de extradición.
La coordinación entre los gabinetes de seguridad de ambos países, especialmente con el FBI y el Comando Norte del Ejército estadounidense, ha sido clave. En el ámbito militar, el Senado mexicano aprobó recientemente la entrada de 19 militares estadounidenses al país para capacitar a fuerzas especiales mexicanas. Asimismo, a finales de enero, un avión militar estadounidense aterrizó en Toluca, actividad que la presidenta Sheinbaum justificó como parte de un programa de formación para policías mexicanos, \u201cregulado por el sistema de seguridad nacional\u201d.
Estrategia comunicacional y afirmación de soberanía
Cada operativo, decomiso, desmantelamiento de laboratorios o captura ha sido acompañado de una cuidadosa estrategia de comunicación por parte del gobierno mexicano, tanto para la opinión pública interna como para la relación bilateral. Los comunicados oficiales enfatizan
el trabajo coordinado en beneficio de ambas naciones, con pleno respeto a la soberan\u00eda y la integridad territorial
, y aseguran que
la responsabilidad compartida continuara siendo el principio rector de esta colaboraci\u00f3n
.