La Comisión Presidencial para la Reforma Electoral presentó este martes a la presidenta Claudia Sheinbaum un documento con ocho puntos centrales para transformar el sistema electoral mexicano. Entre las propuestas más destacadas se encuentra la reconfiguración de los diputados plurinominales en el Congreso, una reducción del 25% en las prerrogativas a los partidos políticos y la eliminación de dos consejerías en el pleno del Instituto Nacional Electoral (INE). Asimismo, se plantea recortar hasta en un 42% el presupuesto del INE en años sin elecciones federales.
El documento, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, constituye un primer borrador de la iniciativa que deberá ser enviada formalmente al Congreso. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum indicó que no existe prisa por presentar la reforma sin antes alcanzar acuerdos con los partidos que forman parte de la alianza oficialista: Morena, PVEM y PT.
Reestructuración de curules en San Lázaro y el Senado
La propuesta contempla que la Cámara de Diputados pase de 500 a 508 curules. Se mantienen los 200 diputados de representación proporcional, pero con un nuevo esquema: 100 serían asignados por el principio de primera minoría (los mejores perdedores), y los otros 100 mediante listas nacionales de cada partido. Además, las 8 curules adicionales estarían destinadas a la diáspora mexicana, es decir, a ciudadanos mexicanos residentes en el extranjero.
En el caso del Senado, se propone reducir el número de senadores de 128 a 96, manteniendo tres representantes por entidad. Dos serían elegidos por mayoría relativa, con fórmulas obligatoriamente integradas por una mujer y un hombre o una segunda mujer. El tercer senador saldría del principio de primera minoría, garantizando representación a la segunda fuerza más votada en cada estado. Se eliminaría la lista nacional que actualmente permite la representación partidista.
También se plantea reducir la edad mínima para ser senador de 25 a 18 años, “para igualar las condiciones con la Cámara de Diputados”, según se argumenta en el documento.
Reconocimiento constitucional a la diáspora
La iniciativa incluye una modificación al artículo 30 de la Constitución para reconocer formalmente a la diáspora mexicana. La redacción propuesta es: “El Estado garantiza los derechos de la diáspora mexicana, entendida ésta como el conjunto de personas de nacionalidad mexicana por nacimiento que residen con fines de permanencia fuera del territorio nacional que, individual y colectivamente mantienen vínculos jurídicos e identitarios con los Estados Unidos Mexicanos”.
Reducción de consejeros y presupuesto del INE
El INE enfrentaría cambios estructurales: su pleno pasaría de 11 a 9 consejeros. Ocho de ellos deberían cumplir con paridad de género (cuatro hombres y cuatro mujeres), mientras que el noveno sería el consejero presidente, sin requisito de género. Además, se prevé una disminución del 42% en su presupuesto en años no electorales y recortes trianuales de hasta el 21%.
Se eliminarían las Juntas Distritales como órganos permanentes, operando solo en periodos electorales. También se suprimiría una de las tres capacitaciones previas a los comicios y se extinguirían la Unidad Técnica de Vinculación con los OPLE y la Coordinación de Asuntos Internacionales.
Recorte en financiamiento a partidos
La propuesta establece una reducción del 25% en el financiamiento público a los partidos, calculado mediante una fórmula basada en la votación obtenida en lugar del padrón electoral. Esto beneficiaría a Morena en asignaciones inmediatas. La fórmula sería: 48.75% del valor de la UMA vigente multiplicado por el número de personas en el padrón. En años electorales, el presupuesto aumentaría un 50% tras aplicarse la reducción.
Según proyecciones del documento, Morena recibiría 3 mil 187 millones de pesos en 2027, frente a los 2 mil 615 millones de 2026. Por su parte, el PAN pasaría de mil 297 millones este año a mil 581 millones el próximo.
“Vamos a esperar al día que enviemos la reforma, ahí ya platicamos de todo, no nos adelantemos”
Así respondió Claudia Sheinbaum cuando fue cuestionada sobre por qué presentar una reforma constitucional sin tener los votos necesarios para aprobarla, tras reconocerse la falta de consenso con el Partido del Trabajo y el Partido Verde.