En las carreteras federales de México está estrictamente prohibido llevar pasajeros en la parte trasera destinada a carga de las camionetas pickup, una práctica que puede acarrear sanciones económicas considerables y conlleva un alto riesgo de lesiones graves. La infracción se castiga con multas que oscilan entre los 2,346 y 2,932 pesos, calculadas en base a la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Fundamento legal de la prohibición
La normativa que rige el tránsito en vías de jurisdicción federal establece de manera clara esta restricción. El artículo 70 del reglamento correspondiente señala:
“Se prohíbe conducir vehículos con mayor número de personas al de los asientos diseñados para ese objeto (…) No deberá transportar personas en el lugar destinado para la carga”
. Esta disposición aplica sin excepción en dichas carreteras, independientemente de la distancia del recorrido o la velocidad del vehículo.
Alcance de la sanción y excepciones locales
La cuantía de la multa, que va de 20 a 25 UMAs, queda a criterio de la autoridad que la imponga. Aunque algunos municipios, como Acajete en Puebla, cuentan con reglamentos locales que permiten esta práctica bajo condiciones específicas —como exigir que los ocupantes vayan sentados y sujetos—, estas autorizaciones pierden validez al momento de ingresar a una carretera federal. En esos casos, la prohibición federal se reactiva de inmediato y el conductor mantiene su responsabilidad legal ante cualquier incidente.
Riesgos para la seguridad de los ocupantes
El peligro principal traslapa el aspecto económico. Las personas que viajan en la batea carecen de cinturones de seguridad y de cualquier protección estructural frente a impactos, quedando expuestas a caídas, volcaduras o golpes directos. Incluso en frenados bruscos o colisiones a velocidades moderadas, la probabilidad de sufrir heridas graves o fatales es elevada, lo que convierte la norma en una medida de seguridad vial.
Las autoridades recomiendan para evitar sanciones y peligros transportar únicamente el número de personas para el cual el automóvil fue diseñado, utilizando siempre los asientos y los cinturones correspondientes, y evitando que los pasajeros saquen cualquier parte del cuerpo por las ventanas o quemacocos. Se aconseja revisar los reglamentos municipales solo cuando la circulación se realice dentro de calles locales.